La relación con la arena y su influencia en el proyecto nos dio la oportunidad desde un principio en estudiar este fenómeno con el fin de adaptar nuestra geometría y nuestra forma final a una relación más óptima en cuanto a los usos de la vivienda.
Teniendo en cuenta la alta presencia del viento y los problemas que puede generar en la apertura de huecos tanto ventanas como puertas, se diseñó una propuesta que girara siempre en contra de la dirección principal del viento que proviene del Noroeste. Como si se tratara de un elemento organizador, esta plano flexible ha generado diferentes estancias y roturas en alturas a lo largo de la propuesta.
Mantener la intimidad en ciertos espacios vulnerables ha sido la clave en algunas estancias como las habitaciones en los que se diseñan espacios de transición previos a los accesos a los dormitorios. El programa necesitaba que varios espacios fueran polivalentes ya que su uso podía cambiar a los largo de la vida del edificio por la propia tendencia del usuario a habitar diferentes espacios. Como si se tratara de una apropiación de un pequeño terreno en el Sahara, la comunicación vertical se manifiesta vinculada a un hueco que de alguna manera te protege del viento como lo haría en el exterior en la propia técnica de habitantes en el desierto.
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